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Cuando El Alma Sale Del Cuerpo

Sentir que uno sale fuera de su cuerpo debe ser, a todas luces, una experiencia impactante. Viajar hasta lugares lejanos, ver cosas que
se escapan a la percepción habitual, y hasta sentir que se es algo más que cuerpo físico, son algunas de las realidades a las que es
posible acceder cuando la mente se libera del cuerpo. Se trata de un fenómeno vivido no sólo por místicos, chamanes y personas que han
sentido de cerca la muerte, si no por gentes normales en situaciones corrientes. Las experiencias extracorpóreas son más frecuentes de
lo que parece: una de cada diez personas ha dejado atrás su cuerpo físico alguna vez para viajar con el "alma".Durante un viaje astral las limitaciones físicas no existen y una persona puede desplazarse a miles de kilómetros en un instante.

Una súbita sensación de ligereza invade el cuerpo. Y antes de terminar de acostumbrarse, los ojos
comienzan a percibir la habitación de modo diferente. Ya no está tendido en la cama, sino muy cerca
del techo. O al menos eso parece. Al girar la vista, surge una visión estremecedora: tendida sobre la
cama se encuentra una persona a la que uno conoce muy bien... demasiado bien. La primera sorpresa
es verse a sí mismo acostado, mientras que el auténtico yo se encuentra flotando en la habitación.
Después ya no hay prácticamente límites a lo que puede pasar. Ir a visitar a un amigo al otro lado de
la ciudad, viajar a lejanos países, ver lo que pasa en la habitación de al lado, o incluso reunirse con
algún pariente que falleció hace cierto tiempo...

Un Fenómeno Común

Estas son algunas de las sensaciones que rodean a una experiencia extracorpórea. Un fenómeno más
corriente de lo que se pueda pensar y que ha sido experimentado de forma consciente por una de
cada diez personas. Se trata, en resumen, de un viaje al otro lado de la realidad que se realiza
dejando atrás al cuerpo físico, y del que sabemos desde hace siglos gracias a los relatos de místicos
y chamanes de todas las latitudes. Ver lo que se encuentra en otros lugares, ser capaz de realizar
curaciones imposibles, acceder a información sobre lo que ocurrió en un lejano pasado, e incluso lo
que está por suceder, son algunos de los fenómenos paranormales que pueden ocurrir mientras el yo
de la persona se encuentra separado de su cuerpo.
"La experiencia extracorpórea anula todas las ilusiones culturales de forma que uno alcanza un nivel superior de madurez." Esta es una
de las conclusiones de Waldo Vieira, un investigador brasileño que ha dedicado casi toda su vida a intentar comprender el significado de
un fenómeno que considera puede arrojar luz sobre lo que significa realmente la vida. Con nueve años, tuvo sus primeras experiencias de
percepción extrasensorial. Éstas le permitieron conocer que el Universo es algo mucho más complejo de lo que se puede ver a simple
vista, estimulándole a estudiar a fondo los fenómenos paranormales, las experiencias extracorpóreas y su relación con la conciencia.
Así inició una búsqueda que siempre ha realizado "desde un punto de vista teórico y práctico, siguiendo dentro de lo posible la línea
científica, con estudio lógico, refutaciones e investigación seria ".«Cuando uno viaje fuera de su cuerpo mantiene su lucidez, es consciente e incluso a veces hay una expansión de la consciencia que nos hace más inteligentes», asegura este investigador brasileño de 69 años.
Odontólogo de profesión y explorador de la mente por vocación, lo cierto es que Vieira está considerado
uno de los principales expertos mundiales en el estudio de los llamados «viajes astrales», como
atestiguan la veintena de libros que lleva publicados. En 1987 fundó en Foz de Iguazú (Brasil) el
Instituto Internacional de Proyecciología y Concienciología, que en la actualidad tiene sedes en
numerosos países, entre los que se encuentra España.
Desde su experiencia personal y como investigador, Vieira está convencido que las experiencias fuera del
cuerpo son algo corriente. "Todo el mundo realiza viajes astrales cada noche, pero la mayoría no lo sabe.
Estadísticamente el 89% de las personas no recuerda lo que sucede durante el sueño, que es un estado
alterado de consciencia donde se pierde un cuarto o tercio de la vida. Pero si el cuerpo necesita dormir, la
conciencia no." Según este veterano investigador, siempre vestido de blanco, "un ocho o nueve por ciento
de las personas recuerdan que han experimentado un estado alterado de consciencia fuera del cuerpo,
aunque muchas veces en confusión con otros estados como el mismo sueño, mientras que apenas un 1,2
por ciento de la población tiene experiencias fuera del cuerpo totalmente lúcidas".
Un mundo en el astral ¿Qué sucede cuando se produce una experiencia extracorporal? Los límites de lo
físico se derrumban, la percepción llega hasta fronteras inimaginables, y el sentido de la realidad cambia de forma radical y permanente.
"Cuando se está fuera del cuerpo, los prejuicios y convenciones quedan atrás y se descubre que lo realmente importante es lo que cada
uno hace con su propia evolución. Cuando uno sale fuera del cuerpo mantiene su lucidez, es consciente, incluso a veces hay una
expansión de la conciencia que nos hace más inteligentes".
Según sostiene este investigador, ese nuevo mundo en el que se desenvuelve el viajero astral "es la verdadera tierra natal de cada uno,
de donde procede y a donde volverá. Allí se encuentran millones de otras consciencias, agrupadas por afinidades en miles de grupos
evolutivos, y también los evolucionólogos, seres con una conciencia más evolucionada que son los mentores de cada grupo evolutivo".
Este explorador de la mente está convencido que entre esas consciencias extrafísicas se encuentran los que han sido seres humanos, lo
que hace posible que durante el estado de consciencia que es el viaje fuera del cuerpo, se puedan, por ejemplo, recordar vidas pasadas,
"pero sin ninguna inducción, ni hipnosis, ni sugerencia".

Fantasmas De Los Vivos

Durante la realización de un viaje astral las limitaciones físicas parece que pueden superarse. La persona puede desplazarse a miles de
kilómetros de distancia de forma instantánea, ve lo que sucede y lo describe con increíble exactitud. Los ejemplos de esta clarividencia
provocada por experiencias fuera del cuerpo son innumerables. La Sociedad de Investigaciones Psíquicas británica cuenta en sus
archivos con numerosos casos comprobados, que incluyen incluso la resolución de un crimen gracias a un testigo que presenció el robo y
muerte de un hombre, mientras se encontraba fuera de su cuerpo.
Lo más corriente es que las personas que se encuentran realizando un viaje fuera del cuerpo se comporten como fantasmas; pueden ver
pero no ser vistos, ni intervenir físicamente donde se encuentran.
Aunque esto no siempre es así. Hay personas que afirman haber visto figuras espectrales de familiares y conocidos, que después se
comprobó que estaban bien vivos, aunque dormidos, cuando se produjo el fenómeno. En ocasiones, la aparición de esos supuestos
espectros se produce durante la agonía de la persona, como si quisiese despedirse de sus allegados por última vez. Los expertos los
llaman "fantasmas de los vivos" y su presencia obedece a desdoblamientos astrales.
Durante un viaje extracorporal se pueden recorrer grandes distancias y atravesar todo tipo de obstáculos, pero también hay ocasiones
en que el viajero astral no puede atravesar una simple pared, y time que salir por la puerta, como una persona física.
En estas situaciones puede haber una intervención sobre la materia, dándose casos, como uno registrado en el trabajo de Robert
Crookall The Study and Practice of Astral Projection, en el que una mujer fue capaz de abrir una ventana y una puerta mientras tenía
una experiencia extracorpórea.
Esta facultad de intervenir físicamente en el entorno en determinadas ocasiones, podría explicar las inexplicables curaciones que
ocurren como consecuencia de experiencias fuera del cuerpo. Los ejemplos de personas que mejoraron físicamente de sus enfermedades
después de ser visitadas astralmente por parientes o familiares, son muy numerosos, e incluso hay algunos casos de médicos que
aseguran viajar fuera de su cuerpo para ayudar a un paciente, si no pueden desplazarse físicamente.

Viajes Chamánicos

La gran mayoría de las experiencias extracorporales se producen de forma espontánea. Simplemente la persona se encuentra fuera del
cuerpo, ya sea durante un sueño, o al encontrarse en un momento crítico, o como resultado de una grave enfermedad. Pero también
pueden ser voluntarias, fruto del deseo de la persona que conscientemente desea explorar ese otro universo que se encuentra junto a
nuestra realidad. En los pueblos mal llamados primitivos, los chamanes, los hombres medicina, son capaces en ocasiones de dominar a
voluntad sus salidas del cuerpo. Los nativos de muchas regiones de Sudamérica recurren a la ayahuasca, un preparado realizado con
diversas plantas, que permite liberar el espíritu de la atadura del cuerpo.
Entre los chamanes de Siberia el viaje astral se consigue con una combinación de preparación psíquica y física, cantos y el repicar de
tambores y la ingestión de sustancias como alcohol o diversos extractor de hongos. De forma parecida actúan los brujos de tribus
africanas, los aborígenes australianos o de los maoríes de Nueva Zelanda. De todas formas, el camino para salir conscientemente del
cuerpo no es fácil.
El miedo a lo desconocido, a encontrarse sin el apoyo físico del cuerpo, es algo que en todas las tradiciones culturales se time muy en
cuenta. Los brujos deben superar ere obstáculo, lo mismo que cualquier persona que desee explorar de forma voluntaria ere otro
territorio. "El impedimento básico para realizar una experiencia extracorporal es el miedo. Todos tenemos fobias, pero la peor es el
terror a lo nuevo, y ese pavor a enfrentarse a un nuevo mundo, a una nueva dimensión, a nuevas criaturas, es lo que debe superar
cualquier persona que conscientemente desee salir de su cuerpo".
De todas formas, pese a que en circunstancias extremas se pueda producir el fenómeno extracorporal, Vieira destaca que "la salida del
cuerpo no es un proceso psicopatológico, sino fisiológico, es parte de las funciones del organismo, aunque se trata de unas funciones que
todavía no conocemos, como hace doscientos años no se sabía nada de los microorganismos, no se veían aunque sus efectos fuesen
claramente visibles".
Durante las experiencias de viaje fuera del cuerpo los condicionantes culturales, la educación y los propios arquetipos, juegan un papel
importante en lo que la persona siente y ve. "Uno ve lo que quiere ver. Durante la Edad Media se hablaba de íncubos y súcubos, pero
esos espíritus con forma de mujer u hombre seductores no eran más que ilusiones, entidades incorpóreas negativas, mal intencionadas".

 

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