El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
 

El yang cuando llega al clímax retrocede a favor del yin y este llegado a su máximo retrocede a favor del yang. Según se expone en el
tao de king
:
Si quieres que algo se contraiga,
Antes tienes que dejar que se expanda.
Si quieres que algo se debilite,
Antes necesitas hacerlo fuerte.
Si quieres que algo caiga hacia abajo,
Es menester que lo levantes en alto.
Si quieres despojar a alguien de algo,
Antes tienes que enriquecerlo.
Esta es la sutil sabiduría de la vida.
Este planteamiento se convirtió en la antigua china en una regla de vida. La firme creencia de que cuando una situación se desarrolla
hasta su extremo dará la vuelta y se transformará en lo opuesto, proporciona valor y perseverancia en tiempos de calamidades y
precaución en tiempos de éxito.

EL YIN Y EL YANG EN LAS VIVIENDAS Y LOS ENTORNOS

El feng-shui se ocupa de procurar ambientes armónicos que provean de bienestar a sus residentes, por lo que la teoría del yin y el yang
resulta esencial para propiciar el equilibrio deseado. Tanto las cualidades atribuibles por comparación al yin y al yang, como sus leyes o
reglas básicas de comportamiento que hacen referencia a su condición de antagonistas, ya que se inhiben mutuamente; a su relatividad,
pues tienen el mismo origen y cada uno constituye la base del otro; a la dualidad, pues se transforman recíprocamente en su inverso; y
a su alternancia, pues crecen y decrecen y entre ambos se equilibran, son observadas en feng-shui.
La comprensión y análisis de las mismas permite mantener el equilibrio de los lugares y sintonizar las actividades que los residentes
deseen llevar a cabo en ellos.
En una vivienda, desde un punto de vista conjunto, el yin se corresponderá con la parte trasera y con el interior de la casa y el yang
con la parte delantera y con el exterior de la casa, de modo que las habitaciones más próximas a la puerta de entrada resultarán más
yang
y las más lejanas serán más yin.
Las habitaciones situadas en el interior y apartadas de la puerta principal, resultarán lugares más propicios para actividades yin, por lo
que lo más conveniente es que en estas áreas se ubiquen los lugares dedicados a la relajación, el retiro, la introspección y el descanso.
Mientras que las habitaciones localizadas en la parte delantera, serán más adecuadas para ubicar los lugares de trabajo y de actividad
yang
. Sintonizar los diversos aspectos y propósitos de los residentes en el entorno, es esencial para que la energía fluya a su favor y no
en su contra.
Las habitaciones de trabajo, el cuarto de estar o la cocina se consideran yang, porque son activas y se beneficiarán de una ubicación
yang
en la parte delantera de la casa; por el contrario, si un dormitorio, que está destinado a una actividad yin, está en la parte
delantera, más exterior de la casa, el sueño se verá afectado negativamente debido al chi de características yang en el lugar.
Del mismo modo que, si un cuarto de estar o un despacho está ubicado en la parte más interior de la parte trasera de la vivienda
resultará perturbador, porque no sólo no sacará provecho de su localización, sino que estos espacios pueden llegar a sufrir de una
carencia permanente de chi activo hasta el punto de agotar a las personas que intentan trabajar o llevar a cabo actividades allí.
Emplazar los espacios de mayor actividad en la parte trasera y los de menos actividad en la parte delantera va en contra de la forma
natural de fluir el chi. Cuando en una vivienda el yin y el yang, de la localización de los espacios, no están en sintonía con las
actividades más yin o más yang a las que están destinadas y no es posible cambiar su emplazamiento, el feng-shui recomienda
equilibrar la situación. Para ello hay que tener en cuenta que el equilibrio dinámico del yin y el yang deriva de la alternancia de fases
de crecimiento y de disminución de cada uno de los dos aspectos.
Por lo tanto, se puede lograr la mutación del signo de un espacio, a través de la disminución del aspecto en conflicto o de su pérdida o
debilitamiento, provocado por la incorporación y fortalecimiento de elementos de signo contrario. Un lugar se volverá menos yin si se
eliminan aspectos y elementos de signo yin o si se introducen características o cosas de signo yang.
De igual manera que si se requiere transformar un espacio en menos yang, se puede proceder a quitar elementos o aspectos yang o a
incorporar cosas o características yin. Ambas opciones pueden utilizarse conjuntamente, dado que el crecimiento de una polaridad
conlleva el debilitamiento de la contraria y que el crecimiento de su antagonista implica irremisiblemente su disminución.
De este modo para equilibrar un dormitorio, situado en la parte delantera de la casa, se recomienda introducir elementos de signo yin,
como colores opacos, diseños con bandas horizontales, estampados, mobiliario suave, iluminación tenue, edredones, encajes, cojines...
así como evitar la presencia de elementos más yang como luces brillantes, diseños geométricos, colores fuertes... Y para equilibrar un
cuarto de estar, que se localiza en la parte trasera de la vivienda, se recomienda introducir elementos yang como colores brillantes,
iluminación radiante, sonido, herramientas activadoras de chi... así como disminuir la presencia de elementos de signo yin, como
alfombras, telas bordadas, muebles oscuros...
Este equilibrio dinámico del yin y el yang es aplicable, no sólo a la localización de las habitaciones en una parte de la casa, sino que se
hace extensible a cualquier situación y aspecto que requiera lograr un balance en la vivienda o en la vida de los residentes. (Para la
identificación de elementos más yin o más yang, puede consultar la tabla de predominancias yin o yang, que se incluye al final de
este capítulo.)
En cuanto a la estructura de la vivienda hay que tener en cuenta que las partes con aberturas, ventanas o puertas se consideran yang,
así como los espacios grandes y la luz solar y que las distintas entradas y salidas de agua son yin, así como las habitaciones pequeñas y
las zonas oscuras. Estos datos resultan relevantes a la hora de la distribución de los espacios para mantener un equilibrio entre la parte
activa e inactiva de una habitación.
Por ejemplo, una cama resultará sintonizada con la actividad a la que está destinada si se coloca en el lado yin de la habitación o cerca
de él, esta posición propiciará la tranquilidad y favorecerá el sueño. Y un cuarto de baño es un lugar que presenta a priori una
predominancia de yin, debido a la humedad, por lo que requerirá la presencia de elementos yang para que quede equilibrado.
Cualquier habitación resultará más beneficiosa, cómoda, agradable y positiva si el yin el yang se encuentran en equilibrio, por ello el
feng-shui recomienda observar con detenimiento los espacios, para equilibrar la posible predominancia o exceso de alguno de estos
signos y lograr un balance satisfactorio, que permita el desarrollo de las expectativas de los residentes y promueva el bienestar.
Tabla de aspectos y elementos con predominancia yin o yang
Todas las energías y fenómenos del universo pueden clasificarse como de signo predominante más yin o más yang. Pero cada signo sólo
puede evaluarse comparativamente, porque ninguna cosa es absolutamente yin o yang. El yin y el yang no son fuerzas opuestas, que
se enfrentan una a la otra, como ocurre con los conceptos religiosos del bien y el mal, sino que se trata de opuestos complementarios
tan interrelacionados, que la existencia de uno precisa de la existencia del otro y de cuyo equilibrio depende la armonía de los
fenómenos y, en los entornos, el bienestar y la fortuna.
Resulta imposible proponer una lista exhaustiva de los objetos yin o yang, pues es una dialéctica universal. En la siguiente tabla, no
obstante, encontrará elementos generales que le permitirán comprender mejor la naturaleza de esta dualidad y las atribuciones
particulares del yin y el yang y su aplicación en los entornos.


yinyang3

 

<ANTERIOR> --- --- <SIGUIENTE >
< - 3 / 4 - >